5 de julio de 2009

Libros



¿Quién no sintió alguna vez deseos de leer un buen libro? Los libros son, en muchas ocasiones, compañeros mágicos, porque tienen la virtud de trasladarnos en el tiempo y en el espacio; a través de la lectura nos sumergimos en el maravilloso mundo de la imaginación, encontrándonos en lugares insólitos y conociendo historias increíbles.
En invierno, junto al fuego, acompañados por un buen café caliente, en nuestras vacaciones, en la playa junto al mar o en la montaña, en el micro, y también el la sala de espera mientras esperamos que nos atienda el médico, disfrutamos de nuestras "historias", esas que nos dejan el sabor de los gratos momentos vividos.
Comparto con ustedes, amigos míos, los libros que con gran placer he leído.

Luna.



Un joven llamado Dorian Gray, es retratado por el artista Basil Hallward, quien queda enormemente impresionado por la belleza física de Dorian y comienza a encapricharse con él, creyendo que esta belleza es la responsable de la nueva forma de su arte. Charlando en el jardín de Basil, Dorian conoce a Lord Henry Wotton, un amigo de Basil, y empieza a cautivarse por la visión del mundo de Lord Henry. Exponiendo un nuevo tipo de hedonismo, Lord Henry indica que "lo único que vale la pena en la vida es la belleza, y la satisfacción de los sentidos". Al darse cuenta de que un día su belleza se desvanecerá, Dorian desea tener siempre la edad de cuando le pintó en el cuadro Basil. El deseo de Dorian se cumple, mientras él mantiene para siempre la misma apariencia del cuadro, la figura en él retratada envejece por él. Su búsqueda del placer lo lleva a una serie de actos de libertinaje y perversión; pero, el retrato sirve como un recordatorio de los efectos de cada uno de los actos cometidos sobre su alma, con cada pecado siendo expuesto como una desfiguración de su rostro o a través de un signo de envejecimiento.


El retrato de Dorian Gray
Autor: Oscar Wilde

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