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15 de agosto de 2012

Poesía



En silencio

Aunque nunca mi cariño
tenga el premio de tus besos,
aunque nunca mis palabras
puedan llegar a tu pecho.
Yo lo mismo he de quererte
sin palabras y en silencio.
Como quieren los que aman,
los que aman en secreto.
Porque te llevo en el alma
Como si fueras un sueño,
como si todo lo tuyo
se adormeciera en mi pecho.
Benditas sean las noches
que me traen tu recuerdo,
cuando a solas en mi cuarto
sin mirarte yo te veo.


Y ese viajero incansable
que se llama pensamiento,
ha de seguirte a todas partes
para cubrirte de besos.
Porque tú me has enseñado
a quererte desde lejos,
con los ojos, con el alma,
sin palabras y en silencio.

Mario Benedetti








20 de septiembre de 2011

Poesía



A PESAR DE TODO

A pesar de que se duermen
mis sentidos por rutina.
A pesar de esta apatía
que bosteza enmohecida.
A pesar de muchas broncas
que quedaron escondidas.
A pesar de mis fracasos,
mis pecados, mis caídas.
A pesar ya de ilusiones
que están por siempre dormidas,
y de fantasmas internos
prendidos en mis pupilas.
 


A pesar de que me invento
muchas veces la sonrisa.
A pesar de que me trague
mis verdades, mis mentiras.
A pesar de mis defectos,
de mi cólera, de mi ira,
y de mis eternos miedos
que desde mi alma silban,
y que viva disfrazando
mis pequeñas cobardías.
A pesar de mi pasado
que me espía a escondidas.
A pesar de mis angustias
que rasguñan mis costillas.
A pesar de mi energía
que se agota, se termina,
y del paso de los años,
de mis luchas, mis heridas.
A pesar de todo eso…
Sigo apostando a la vida. 


Carlos Alberto Boaglio


Colaboración: Mi amiga Nora de Facebook

20 de abril de 2011

Poesía

HAGAMOS UN TRATO

Si alguna vez adviertes
que te miro a los ojos
y una veta de amor
reconoces en los míos,
no pienses que deliro,
piensa simplemente
que puedes contar conmigo.
Si otras veces me encuentras
huraño sin motivo,
no pienses que es flojera,
también puedes contar conmigo.

Pero, hagamos un trato:
yo quisiera contar contigo.
Es tan lindo saber que existes,
uno se siente vivo.
Y cuando digo esto
no es para que vengas
corriendo en mi auxilio,
sino para que sepas que tú
siempre puedes contar conmigo.


Autor: Mario Benedetti

13 de marzo de 2011

Poesía

TACTICA Y ESTRATEGIA


Mi táctica es mirarte,
aprender cómo sos,
querete como sos.
Mi táctica es hablarte
y escucharte,
construir con palabras
un puente indestructible.
Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo,
no sé cómo
ni sé con qué pretexto,
pero quedarme en vos.
Mi táctica es ser franco
y saber que sos franca,
y que no nos vendamos
simulacros,
para que entre los dos
no haya telón ni abismos.
                                                                    Mi estrategia es,
                                                                      en cambio,
                                                                     más profunda y más simple.
                                                                    Mi estrategia es
                                                                   que un día cualquiera
                                                                    por fin, me necesites.

                                                                    Mario Benedetti

17 de diciembre de 2009

Poesía

Dos rojas lenguas de fuego
que a un mismo tronco enlazadas,
se aproximan, y al besarse
forman una sola llama.

Dos notas que del laúd
a un tiempo la mano arranca,
y en el espacio se encuentran
y armoniosas se abrazan.



Dos olas que vienen juntas

a morir sobre una playa,
y que al romper se coronan
con un penacho de plata.

Dos jirones de vapor
que del lago se levantan,

y al juntarse allí en el cielo
forman una nube blanca.

Dos ideas que al par brotan,
dos besos que a un mismo tiempo estallan,
dos ecos que se confunden...
eso son nuestras dos almas.


Gustavo A. Bécquer

10 de octubre de 2009

Poesía


No digáis que agotado su tesoro,
De asuntos falta, enmudeció la lira:

Podrá no haber poetas;
pero siempre
Habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz
al beso
Palpiten encendidas;
Mientras el sol las desgarradas nubes
De fuego y oro vista;

Mientras el aire en su regazo
lleve
Perfumes y armonías,
Mientras haya en el mundo primavera
¡Habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
Las fuentes de la vida,
Y en el mar o en el cielo haya un abismo
Que el cálculo resista;

Mientras la humanidad siempre avanzando,

no sepa a dó camina;
Mientras haya un misterio para el hombre,
¡Habrá poesía!

Mientras sintamos que se alegra el alma

Sin que los labios rían
Mientras se llore sin que el llanto acuda
A nublar la pupila;

Mientras el corazón y la cabeza

Batallando prosigan;
Mientras haya esperanzas y recuerdos
¡Habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen

Los ojos que los miran;
Mientras responda el labio suspirando
Al labio que suspira;

Mientras sentirse puedan en un beso
Dos almas confundidas;
Mientras exista una mujer hermosa
¡Habrá poesía!



Gustavo A. Bécquer

31 de agosto de 2009

Poesía

¡ PIU AVANTI !


No te des por vencido, ni aun vencido,

No te sientas esclavo, ni aun esclavo;
Trémulo de pavor, piénsate bravo,
Y arremete feroz, ya mal herido.


Ten el tesón del clavo enmohecido,
Que ya viejo y ruin vuelve a ser clavo;

No la cobarde intrepidez del pavo

Que amaina su plumaje al primer ruido.


Procede como Dios que nunca llora,

O como Lucifer, que nunca reza,

O como el robledal, cuya grandeza

Necesita del agua y no la implora...


¡Que muerda y vocifere vengadora,

Ya rodando en el polvo tu cabeza!



Pedro Bonifacio Palacios

(Almafuerte)

30 de agosto de 2009

Poesía

Al paso del tiempo


Al paso del tiempo

nos volvemos viejos demasiado pronto,
nos volvemos sabios demasiado tarde.

Al paso del tiempo
te vas dando cuenta que no es bueno atarse
a cosas que un día habrán de dejarte.

Al paso del tiempo

maduran las frutas, crecen los rosales,

nacen la
s espigas entre los trigales.
Al paso del tiempo

lo que nació un día muere por la tarde,

nace al día siguiente, cómo nadie sabe.

Al paso del tiempo

misterios revelan la vida y la muerte,

unos se alimentan, otros pasan hambre.

Al paso del tiempo

todos compitiendo, todos esperando
,
que llegue mañana pero nada cambia,

todo es lo mismo, todo es como antes.

Al paso del tiempo

la vida te lleva, el tiempo te arrastra,

y tú sin saberlo dejaste tu casa.

Al paso del tiempo

las fieras se amansan, escampan los cielos,

las nubes se esfuman, tormentas se calman,

antes que anochezca nace la alborada.

Al paso del tiempo

nos volvemos viejos demasiado pronto,

nos volvemos sabios demasiado tarde.

Al paso del tiempo

se comprenden cosas que luego nos hacen

ser cautos y astutos, estar vigilantes.
Al paso del tiempo

perdonas ofensas que no perdonaste,

te ríes de ti, te sientes ser frágil,

no vale la pena por qué preocuparse.

Al paso del tiempo

corrieron las aguas buscando su cauce,

movieron molinos, hoy son aguas mansas.

Al paso del tiempo

consultas las cosas con tu propia almohada,

a veces responde, a veces se calla.

Al paso del tiempo

se te va la vida, mueren esperanzas,

horas son minutos, cómo el tiempo pasa,
a nadie él espera, a nadie él aguarda,

corre como un río arrastrando aguas.

Al paso del tiempo

cuántas ilusiones han sido tronchadas,

como flor de un día que perdió su aroma,

ahora ya no huele, nadie la regala.

Al paso del tiempo

sueños que soñaste son cuentos de hadas.

Al paso del tiempo

el dolor se acalla, las heridas cierran,

te sientes distinto, te sientes en calma.

Al paso del tiempo

se alegra tu alma con cosas pequeñas,

cosas que hace poco no valían nada.

Al paso del tiempo

las cosas han cambiado porque todo cambia,

ellas no se inmutan, solas nunca cambian.

Al paso del tiempo
deseos se cumplen, ríes y se ríen,

gozas y padeces, amas y te aman.
Al paso del tiempo

las velas se encienden, las vidas se acaban,

de esta corta vida se despide el alma.

Al paso del tiempo

nos volvemos viejos demasiado pronto,

nos volvemos sabios demasiado tarde.

Al paso del tiempo

todos se habrán ido por la misma senda,

todos, uno a uno, de regreso a Casa.



Autor: Pepe Arias

Colaboración: Nelly Rosell

18 de agosto de 2009

Poesía

¡ AVANTI !


Si te postran diez veces te levantas,
otras diez, otras cien, otras quinientas...
No han de ser tus caídas tan violentas,
ni tampoco, por ley, han de ser tantas.

Con el hambre genial con que las plantas
asimilan el humus avarientas,
deglutiendo el rencor de las afrentas
s
e formaron los santos y las santas.

Obsesión casi asnal, para ser fuerte,
nada más necesita la criatura,
y en cualquier infeliz se me figura
que se rompen las garras de la suerte...

¡todos los incurables tienen cura
cinco segundos antes de la muerte!


Pedro Bonifacio Palacios
(Almafuerte)

3 de agosto de 2009

Poesía


RIMA VII






Del salón en el ángulo o
scuro,
De su dueño tal vez olvidada;
Silenciosa
y cubierta de polvo
Veíase el arpa.

¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas,
Como el pájaro duerme en las ramas,

Esperando la mano de nieve
que sabe arrancarla!

¡Ay! -pensé- ¡Cuántas veces el genio
Así duerme en el fondo del alma,
Y una voz, como Lázaro, espera
Que le diga: "¡Levántate y anda!".


Gustavo A. Bécquer

9 de julio de 2009

Poesía

Para los amantes de la poesía. En este rinconcito podrán encontrar poesías de distintos autores, aficionados y famosos, los que deleitarán el alma de quienes los lean.


La Rosa Marchita










Hubo una vez en mi jardín una rosa
que opacaba la belleza de las demás flores.
Creció sola, casi sin notarlo, y cuando me di cuenta,
era la flor más bella, la más importante de mi jardín.
Con el tiempo me acostumbré a su belleza,
y di por sentado que la tenía, que estaría siempre ahí.
Como a toda rosa, la falta de cuidado la mató de a poco,
se marchitó, se convirtió en una rama seca y llena de espinas.
Me di cuenta tarde de que se estaba secando,
y por más que la regué con todo mi ser, era tarde, no revivió.
Estoy terminando de llorar la rosa,
la hermosa rosa que no supe cuidar,
no a la marchita, la rama seca,
y me duele en el alma ver el jardín y ver el vacío que dejó.
Recién ahora puedo sacar de a poco los restos,
clavándome algunas espinas secas,
y preparando el lugar vacío,
para que con un poco de suerte, crezca ahí otra flor,
aunque nunca voy a poder olvidar a mi amada rosa.


Autor: Crapaam