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6 de octubre de 2012

Ecología y Medio Ambiente


Si nuestro planeta tiene un límite ¿nuestro consumo puede ser ilimitado?

El ambiente es una "red e vida" de la que todos somos parte: desde una bacteria hasta el sistema solar.
Bosques, ríos, ciudades, montañas, mares, pueblos, industrias, plantas, animales y seres humanos. Todo está conectado y cada parte hace al todo.
 
Lo que consumimos, como sabemos, proviene de la naturaleza: el agua, la ropa, los medicamentos, la energía, los alimentos. Todo lo que usamos para vivir y para trabajar.


Uso racional del agua
  • Arreglemos canillas e inodoros que pierdan agua.
  • Cortemos la salida del agua cuando lavamos platos o nos cepillamos los dientes.
  • No dejemos la ducha abierta antes de bañarnos.
  • No tiremos restos de comida, colillas de cigarrillos o sustancias contaminantes en las piletas de la cocina, baño, lavadero e inodoro.
  • Usemos valdes en lugar de mangueras para lavar el automóvil.
  • Utilicemos el lavarropas cuando tengamos una carga completa.
  • Reguemos el jardín en horarios con poca luz solar para evitar la evaporación.                                       
Compremos las cosas que realmente necesitamos
  • Elijamos productos duraderos, retornables y reciclables, en lugar de los descartables y con envoltorios innecesarios.
  • Prefiramos bolsas reutilizables de tela antes que las bolsas plásticas.
  • Compremos alimentos producidos cerca del lugar donde vivimos, para ahorrar en embalajes y transportes. 

Residuos
  • Separemos cartones y otros materiales para entregar a cartoneros u organizaciones barriales interesadas en recogerlos.
  • Averigüemos si en nuestro barrio existe algún programa de separación y reciclado de residuos.
  • Reciclemos los restos de comida y jardinería usándolos como fertilizantes naturales.
  • Tratemos de generar menos basura.

Ahorremos energía
  • Usemos el transporte público toda vez que sea posible.
  • Aprovechemos la iluminación y ventilación natural.
  • Apaguemos las luces y los artefactos que no utilizamos.
  • Elijamos lámparas y aparatos de bajo consumo.


CAMBIEMOS CONSUMIR, POR CONVIVIR

CUIDAR EL AMBIENTE ES CUIDARNOS A TODOS

A nosotros, a los que nos rodean y a la diversidad biológica y cultural.
Consumamos responsablemente.
Que lo que recibimos de nuestros padres sea también lo que reciban nuestros hijos.

Somos ambiente. Nuestra vida depende de su cuidado. 



Fuente: Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de La Nación.










 
 

5 de abril de 2012

Ecología y Medio Ambiente


Natalia Oreiro: embarazada y por los bosques nativos junto a Greenpeace

Buenos Aires. Greenpeace lanzó junto a Natalia Oreiro una campaña en defensa de los bosques nativos argentinos. La actriz realizó una producción de fotos desnuda y luciendo su avanzado embarazo donde se proyectaron imágenes de los bosques sobre su cuerpo.
No podemos ser indiferentes cuando vemos
cómo se destruye nuestra popia casa.

“El bosque es vida. Contiene más de la mitad de la biodiversidad del planeta. En Argentina cada 2 minutos desaparece una hectárea de bosque nativo. Ya perdimos el 70 por ciento de nuestros bosques y selvas originales. Quiero que mi hijo conozca los bosques”, manifestó la actriz.
 
Greenpeace denunció que los desmontes selectivos autorizados para la producción de ganadería intensiva en Santiago del Estero, Chaco y Córdoba son una clara violación a la Ley de Bosques, sancionada en 2007. La organización ambientalista alertó que los planes de expansión de la ganadería en el norte del país ponen en riesgo a más de 10 millones de hectáreas de bosques nativos.


Entrevista a Natalia Oreiro:

-Estas son las primeras imágenes que va a ver el  público sobre tu embarazo ¿por qué elegiste hacer esta artística y esta temática?
-Siento mucha responsabilidad por llevar vida dentro de mí y quería registrar este momento en una imagen que valga la pena. Proyectar un bosque sobre mi panza y mi piel refleja mi intención de seguir luchando por un ambiente más sano y pasarle este legado a mi hijo. Algunas mamás les cantan a sus bebés, otras les tejen, yo le regalé un bosque, porque no puede pensar en un lugar más lleno de vida y energía.

-¿Por qué considerás importante la defensa de los bosques nativos?
-Los bosques son un patrimonio natural fundamental y los nuestros son maravillosos e indispensables. Sus recursos no pueden ser explotados indiscriminadamente por eso desde el 2007 existe una ley que los protege. Sin embargo, los desmontes continúan en zonas protegidas y Greenpeace trabaja intensivamente en distintas provincias para parar este atropello a nuestro medio ambiente.

-¿Qué te llevó a involucrarte en la defensa del medio ambiente?
-Desde hace mucho tiempo que estoy comprometida con esta causa, como miembro activo de Greenpeace, básicamente porque creo que todos podemos hacer pequeñas cosas para reducir el impacto ambiental, y a veces los artistas podemos ser un puente para ayudar a activar esa conciencia social. Todos seríamos más ecologistas si estuviéramos más informados, ojalá esta campaña cumpla con ese propósito y llegue a muchas personas. 

-¿Cómo creés que le vas a inculcar estos valores a tu hijo?
-Creo que lo mejor que podemos hacer los padres para inculcar valores a nuestros hijos es dar el ejemplo. Estoy convencida de que hay que hacer algo por nuestro planeta y quiero que mi hijo sepa que su mamá no se va a quedar de brazos cruzados.

-La perspectiva de ser madre, ¿influye en tu mirada general sobre los temas sociales en los que te involucras?
-El embarazo y el hecho de saber que hay alguien que te va a necesitar durante toda la vida me hace ver las cosas desde otra perspectiva. De alguna manera sentís que corrés el foco de tu persona, entonces la preocupación sobre el futuro y la necesidad de actuar aumentan.

-¿Considerás que hay una relación entre tu trabajo artístico y tu participación en causas sociales? En caso que si, ¿cómo se manifiesta?
-Siempre me preocuparon las causas sociales y ambientales. Es importante entender que vivir en un medio ambiente sano es parte de nuestros derechos humanos. Los artistas tenemos la posibilidad de llegar a la gente de un modo muy directo, por eso siempre intento manifestar las cosas que considero importantes.

-¿Por qué elegís una organización como Greenpeace?
-Porque creo en el compromiso y seriedad de la organización. Hace 25 años que Greenpeace trabaja en Argentina para generar cambios fundamentales. Me acerco a ellos y ellos a mí porque tenemos una visión muy similar sobre las problemáticas del país.  No es la primera vez que hago una campaña junto a ellos y espero que no sea la última.

 
-¿Cuáles son los temas ambientales que más te preocupan?
-Hemos llegado a una situación límite en todas las cuestiones medio ambientales. Me preocupan el cambio climático, la protección de los bosques, los glaciares y la contaminación de nuestra tierra, agua y aire. En este sentido, pienso que la destrucción de los bosques es un buen ejemplo de algo urgente y necesario. No puedo creer que la ambición del hombre nos lleve a destruir una fuente de vida tan importante.


-¿Cómo ves a las nuevas generaciones respecto a estos problemas?
-Los más jóvenes nacieron en mundo en riesgo, pero son cada vez más conscientes de ello. Por eso creo que la juventud está totalmente conectada con el cuidado de nuestro planeta. Los chicos no tienen dudas sobre estos valores y sobre la necesidad de actuar.
 


-¿Qué recepción tenes del público respecto a tu activismo ecológico?
-El público en general comparte mis preocupaciones y me alientan constantemente a que me siga manifestando. Creo que no podemos ser indiferentes cuando vemos como se destruye nuestra propia casa.
 



¡Hay 10 millones de hectáreas en peligro! Exigí que paren los desmontes YA.
   
Hacé clic aquí.


Fuente: Greenpeace Argentina








12 de enero de 2012

Ecología y Medio Ambiente

 
Video prohibido en televisión

¿Por qué este video no está en la TV argentina si los actores son tan conocidos y el tema es de urgencia?

25 de marzo de 2011

Ecología y Medio Ambiente


La tierra le reclama a Japón

Esta orientación de los Nipones, se sustenta en la versión casi oficial de su comunidad científica vinculada a las elites gubernamentales, quienes manejan la tesis que rechaza que el cambio climático se deba a la acción de los humanos; y argumentan para ello, que los datos de medidas de temperatura que se usan para apoyar el planteamiento del calentamiento global son llamativamente escasos y apunta, además, que la tendencia de la Tierra a calentarse registrada en la segunda mitad del siglo XX ya ha terminado. Asimismo, ridiculizan el “show” de los ambientalistas que señalan a los gases de efecto invernadero originado por la acción humana como culpables de las modificaciones en el clima. 


Para el gobierno japonés, simplemente el calentamiento global es "una hipótesis improbable". Califican de extremadamente inmaduros los modelos climáticos que se utilizan en las catastróficas predicciones que auguran notables aumentos de la temperatura global o el deshielo de Groenlandia o la Antártida. Y no dudan, en comparar a la ciencia climática con la "astrología antigua" o también la llaman “la neo astrología”. El argumento en Cancún, era que ellos estaban convencidos que "no habrá gran desastre".

Algunos científicos y ambientalistas de Occidente han utilizado datos históricos para desmentir que las temperaturas actuales puedan ser consideradas una anormalidad histórica. Y supuestamente están dando el rango de hechos a lo que no son más que hipótesis científicas por demostrar.

Asimismo, reiteran, que no es tan cierto que seremos testigos de grandes catástrofes en los distintos continentes. Y casi al unísono, los japoneses, expresan la posición que: "Antes de que muchos se den cuenta estas hipótesis (las del cambio climático) serán sustituidas por la verdad", por lo tanto "hay que descartar las opiniones que defienden que aparecerán nuevas contingencias en el planeta". Por cierto, una verdad científica que sólo ellos conocen. 

En esa misma óptica, “de su muy conveniente plus ciencia”, el gobierno japonés defiende la indiscriminada caza de ballenas, bajo el argumento que esto se hace para estudios “científicos”. Un estudio científico (que nunca termina) y que soporta la matanza de cientos de estos indefensos animales anualmente, con sus barcos balleneros.

Hoy Japón, vive, las consecuencias del quinto sismo más intenso que ha ocurrido hasta ahora en el mundo de la era de Cristo. Y más de 150 sismos menores y simultáneos, de réplica, que los perturba. Una devastación, que pasaran años para calcular bien sus consecuencias.

Quizás ya es el tiempo, de que el gobierno nipón, sus científicos y diplomáticos, comiencen a mirar hacia lo que ellos han llamado la “astrología antigua”. Y consideren trabajar con el resto de los países y comunidades que desean, frenar los desmanes del Club de los países contaminantes. 



Lenin Cardozo - Ingeniero, ambientalista y escritor venezolano. Estudios de postgrados en MBA, Gerencia Publica, Filosofia, Historia. Doctorado en Ciencias. Director Ejecutivo de los noticieros ambientalistas Canal Azul 24 y Blue channel 24. Fundador de la ONG AZUL Ambientalistas.

Fuente: www.ecoportal.net


6 de febrero de 2011

Ecología y Medio Ambiente


HEMISFERIO NORTE CONGELADO. ¿QUE ESTA PASANDO CON EL CALENTAMIENTO GLOBAL?


El hemisferio norte se congelaba a finales de año. La ola de frío que afectó a Europa, EE.UU., Canadá y China, llegó para quedarse. ¿Se trata de algo puntual?

Los fríos polares se colaron el 17 de diciembre de 2009 y desde entonces convivimos con temperaturas bajo cero. Los modelos climáticos de la NASA para esta primera parte del año confirma la previsión de frío intenso para este invierno. Febrero es el mes más amenazado por el frío sostenido e intenso en esa latitud.

Las copiosas nevadas y temperaturas bajo cero han inmovilizado a regiones enteras y se han cobrado más de un centenar de vidas sólo en Europa, además de provocar situaciones caóticas en líneas eléctricas, de ferrocarril, aeropuertos, carreteras, etc.

En China sufrieron una de las peores olas de frío de las últimas décadas. En Pekín, por ejemplo, se vivió la nevada más copiosa que se ha registrado en sesenta años y la temperatura más fría que se recordaba en medio siglo. Regiones como Xinjiang, en el noroeste del país, vieron caer sus termómetros hasta 40°C bajo cero. Los problemas en las redes de transporte y suministro eléctrico obligaron a racionar la energía -especialmente en las industrias-, para garantizar que pudiera llegar a todos los hogares.


¿Cómo podía estar ocurriendo todo esto en 2009, uno de los años más calientes del último siglo? ¿Un síntoma más del cambio climático? 


Varios fenómenos se unen

Lo ocurrido en el hemisferio norte recientemente, para la Organización Meteorológica Mundial (OMM), tiene que ver con la "situación meteorológica de bloqueo", fenómeno que se caracteriza por un cambio en la circulación del aire que normalmente en el hemisferio norte va de oeste a este. Es decir, en un invierno normal las borrascas se suelen formar cerca de Islandia, mientras que en el entorno de las Azores predominan los anticiclones, que son los que luego de alguna forma desvían la entrada de las masas de aire frío y favorecen los movimientos de la corriente de chorro de oeste a este. Pero como explica la OMM, se produjo una alteración. El causante fue un anticiclón que se formó cerca de Irlanda y que favoreció un pasillo por el que se pudo colar el aire frío que venía del polo. Esta corriente fue descendiendo de norte a sur por el continente dejando todo helado a su paso.

Además de esta oscilación atmosférica que acabamos de describir, para explicar estas temperaturas extremas algunos científicos añaden otro factor: El Niño. Para entender este fenómeno hay que estudiar cómo se interrelacionan océano y atmósfera. Cómo los cambios en la temperatura del mar influyen automáticamente en la circulación de los vientos y cómo estos a su vez inciden en la atmósfera, condicionando la temperatura del agua.

 "El actual episodio de El Niño, que comenzó el verano pasado y se amplió en otoño, es inusual", aseguran desde el Centro Europeo de Investigación y Formación Avanzada en Cálculo Científico. Se ha registrado un aumento de la temperatura en las aguas superficiales de la zona del Pacífico Central y no cerca de las costas de Perú y Ecuador como sería de esperar. Este aumento de la temperatura del agua en esa zona se asocia con una circulación atmosférica anormal sobre el Pacífico Norte y América del Norte que causan temperaturas frías.

La influencia de El Niño en Europa sigue siendo un rompecabezas, pero los datos están sobre la mesa. Algunos meteorólogos anuncian que esto es sólo un adelanto de lo que nos espera en un futuro no muy lejano.
Si bien las temperaturas heladas pueden llevarnos a pensar que lo que está ocurriendo es precisamente lo contrario, los modelos y simulaciones elaborados por el Panel Intergubernamental Sobre Cambio Climático, muestran que el cambio climático que estamos padeciendo puede dar lugar a un incremento en el número de los fenómenos límites en el futuro: olas de frío y de calor extremo. El geoquímico Kuang Yaoqiu de la Academia China de Ciencias, explicaba después de la última ola de frío polar, que el cambio climático aumentaba los riesgos de temperaturas extremas, tanto frías como calientes, e incluía tormentas de nieve como las padecidas. Según su teoría, las actividades humanas -emisión de dióxido de carbono-, en principio aumentan la temperatura en la atmósfera de los hemisferios, pero posteriormente pierde ese calor y desciende rápidamente de altura, lo que provoca frentes fríos.


El Artico se derrite a un ritmo increíble

Datos recopilados en la última campaña de investigación en el Artico (Artic Tipping Points), en la que han colaborado científicos españoles, indican que una masa de agua cálida está provocando la fusión rápida del hielo en el Océano Glaciar Artico, así como el desplazamiento de especies propias de esa zona hacia el norte. Las cifras señalan que el hielo se derrite a un ritmo increíble de dieciocho kilómetros diarios.


 
¿Cómo nos influye todo esto? El ambientalista venezolano Erik Quiroga, explica la importancia del Artico: "Es como el termostato del planeta, distribuye el calor y activa la circulación de las corrientes oceánicas. El desproporcionado deshielo de glaciares en Groenlandia y Canadá, aumenta el flujo de agua dulce sobre la cálida y salada Corriente del Golfo, lo que podría minimizar su efecto termorregulador sobre Europa Occidental, e incidir afectando la densidad de la fría Corriente de Labrador, expandiéndola hacia el noroeste alterando la derivada de la Corriente del Golfo, haciendo aún más fríos los inviernos en la citada región norteamericana y facilitando el desplazamiento de los gélidos vientos árticos hacia el noroeste de Europa". La NASA confirma que esta descongelación del hielo marino que cubre el Artico, podría alterar e incluso detener las corrientes del Océano Atlántico y sin el calor que proporcionan esas corrientes, las temperaturas medias europeas podrían descender de 5 a 10°C.

Nos encontramos inmersos en un sistema caótico, como es el clima, y por lo tanto impredecible. Un sistema en el que influye cualquier pequeña variación que nos puede parecer insignificante en sus comienzos pero que acarrea unas consecuencias incalculables. Una subida de más de 2°C, por ejemplo, puede provocar a la larga, un cambio del sistema climático, radical e irreversible a escala humana. En la historia, los colapsos de las civilizaciones -pueblo maya, Roma-, nunca fueron por efecto directo de las causas climáticas, pero sí como consecuencia de ellas: escasez de cultivos, conflictos sociales y económicos. Lo que anuncian los expertos es que en esta ocasión las consecuencias de este desequilibrio se vivirá a escala planetaria. ¿Estamos preparados?


Incapaces de ver la realidad

Mientras la ola de frío dejaba colapsado al hemisferio norte, un bloque de hielo de 140 km2 se desprendía de la Antártida y viajaba rumbo a Australia, y cerrábamos un año con más de 250 millones de personas afectadas por los desastres naturales, la Cumbre Sobre Cambio Climático de Copenhague, fracasaba. Los países que más contaminan -China y EE.UU.-, decidían seguir adelante con sus programas de crecimiento económico.



Terminó la Cumbre sin un protocolo, ni compromiso, ni acuerdo vinculante, es decir, peor que como empezó. Los líderes mundiales se inclinaron una vez más por la defensa del capital en detrimento de la vida. Tuvieron miedo de perder su poder y decidieron mirar hacia otro lado. Pasarán a la historia como máximos responsables por omisión.

Mientras todo esto ocurría, a muchos ciudadanos españoles, los elementos los tomaron "por sorpresa". La Agencia Estatal de Meteorología disparaba las alertas y avisaba sobre una caída en picada de los termómetros, copiosas nevadas y lluvias intensas. Se pedía prudencia y se recomendaba no viajar si no era estrictamente necesario e instaba a utilizar el transporte público, llevar cadenas en los vehículos, el automóvil cargado, el depósito lleno de combustible y estar al tanto de los servicios de información de trafico. A pesar de todo esto, numerosos conductores llamaron durante el día a emisoras de radio para quejarse por haberse quedado atrapados en las carreteras, por no haber sido rescatados por quitaniveles, no haber podido tomar el avión e irse fuera a pasar las vacaciones de Navidad o no haberse podido reunir con los suyos en tan señaladas fechas... A pesar de las alertas hubo sorpresas. ¿Es que no creemos lo que ya está pasando?

Sin ser apocalíptico, el catedrático de Fisica Aplicada en la Universidad de Alcalá de Henares, Antonio Ruiz de Elvira, cree que "es preciso decir a los ciudadanos que el problema del cambio climático es extremadamente grave y que si no se detiene causará, con seguridad, el colapso de nuestra civilización". 


¿Qué podemos hacer?

Partir de la base de que una crisis no tiene por qué ser algo negativo. Si uno se prepara puede utilizar estas circunstancias como una oportunidad para introducir el cambio necesario que exige el momento.

"Mi sentimiento del mundo dice que vamos al encuentro de una formidable crisis generalizada que nos llevará al límite de la supervivencia", asegura el filósofo y ecologista Leonardo Boff. "No tenemos tiempo para subterfugios, medias verdades o simplemente negación de aquello que está a la vista de todos. El hecho es que así como está, la humanidad no puede continuar. De lo contrario, vamos a un colapso colectivo de la especie. Es tiempo de balance ante la catástrofe previsible. Cuando el agua nos llegue a la nariz, haremos todo para salvarnos.


Posiblemente seremos todos socialistas, no por ideología sino por necesidad: los escasos recursos naturales serán repartidos ecuánimemente entre los humanos y los demás vivientes de la comunidad de vida.

Son muchas las voces que hablan de este cambio necesario y están trabajando en él. La crisis nos invita a ir más allá de nosotros mismos y descubrir que no estamos aislados, sino que cada uno de nosotros es una gota en un océano que está en contínuo movimiento, donde todos participamos y formamos una gran red. Por lo tanto, la supervivencia de cada uno deriva de la supervivencia del conjunto de la humanidad.


Fuente: www.ecoportal.net









4 de febrero de 2011

Ecología y Medio Ambiente


Sólo un cambio sociocultural podrá evitar la extinción 
La supervivencia de una gran cantidad de especies, tanto animales como vegetales se encuentra en un inmimente peligro de extinción. Contaminación, factores climáticos, destrucción de habitat y ecosistemas, vienen causando desde hace unas cuantas décadas un efecto en cadena que será bastante difícil de detener. 

Desde los arrecifes de coral centroamericanos, hasta los osos polares del Artico, todas y cada una de las especies que habitan el planeta han visto modificado su entorno, en mayor o menor medida Se han tenido que ir adaptando a los pequeños o grandes cambios que se han estado produciendo; han tenido que modificar sus hábitos alimenticios, de reproducción y demás, para poder sobrevivir a una nueva realidad que se cierne sobre cada rincón del planeta, o simplemente se han extinguido.


La mayoría de estos cambios, en gran medida tienen su origen en las actividades humanas. En la actividad minera, maderera, celulosa, agroganadera, pesquera, en los megaemprendimientos como las represas, o sencillamente en el crecimiento de las poblaciones, con sus carreteras, sus tendidos eléctricos, las autovías o los ferrocarriles.

El crecimiento desmedido y sin planificación ambiental alguna del consumo de bienes y servicios, viene requiriendo cada día la utilización de más y más recursos naturales y no los estamos utilizando de una forma ambientalmente sustentable. Esto significa que los estamos consumiendo y degradando a una velocidad mucho mayor que la de recuperación y que, de seguir así, tarde o temprano se extinguirán.

Como si la degradación de los recursos naturales fuera poca cosa, además comienzan a aparecer efectos secundarios, como todos los derivados del cambio climático producido por la emisión de gases de efecto invernadero, que en muchos casos están acelerando estos procesos de degradación.

La lucha contra el cambio climático debe entenderse no como una lucha científica, sino como una lucha sociocultural. No es la ciencia la que va a salvarnos de una catástrofe ambiental a escala planetaria, sino un cambio radical de paradigmas en la conducta de las sociedades humanas. De nada servirá que los nuevos automóviles contaminen un 50% menos que los anteriores si duplicamos la cantidad. Ni que utilicemos nuevos materiales que ahorran energía si para extraerlos tenemos que volar montañas, utilizar millones de toneladas de agua y destruir ecosistemas de regiones biodiversas.


Las herramientas para forjar ese cambio sociocultural están en nuestras manos, pero nadie nos ha enseñado a utilizarlas, y los dueños del mundo nos llenan de distracciones y nos ponen palos en las ruedas porque no les conviene que aprendamos. Sin embargo, poco a poco lo estamos haciendo. Lamentablemente para muchos ya es tarde, pero para muchos otros aún estamos a tiempo.

Fuente: www.ecoportal.net

10 de marzo de 2010

Ecología y Medio Ambiente


EL CAMBIO CLIMATICO TAMBIEN OCURRIO EN EL PASADO




Conocer las alteraciones del clima en la historia de la tierra puede ayudar a afinar las predicciones sobre el actual calentamiento global.

La tierra ha pasado por varios cambios climáticos a lo largo de su historia, algunos no tan lejanos en el tiempo. Diversos agentes naturales externos provocaron en la Europa de la Edad Media un clima más cálido de lo normal, un período al que sucedió otro de bajas temperaturas hasta mediados del siglo XIX. Los estudios sobre estas alteraciones climáticas del pasado podrían servir para precisar las predicciones sobre el actual cambio climático. Ahora bien, los científicos recuerdan que su causa principal es la rápida quema de combustibles fósiles y, por ello, sus consecuencias son todavía difíciles de estimar.

Hace unos mil años, Europa disfrutó de varios siglos de temperaturas medias más bien altas. En aquella época, denominada "Período Medieval Cálido", la agricultura florecía en lugares como Groenlandia, un topónimo que en inglés ("Greenland", tierra verde) evoca el clima pasado. No obstante, las evidencias señalan en forma clara que la capa de hielo de Groenlandia persiste desde hace millones de años y que durante el "Máximo Medieval" pudo haberse liberado una pequeña zona de la costa. Así lo matiza Manuel Vázquez Abeledo, coordinador de proyectos del Instituto Astrofísico de Canarias (IAC) y experto en cambios climáticos pasados.

Las alteraciones naturales en las condiciones de los océanos pudieron provocar estos cambios climáticos pasados.

A este período le sucedió otro de temperaturas más bajas, en especial en las zonas septentrionales europeas. Aunque no puede considerarse una edad de hielo como tal, se le conoce como la "pequeña edad de hielo". Algunos expertos señalan que esta época duró desde el siglo XVI hasta mediados del siglo XIX. Las crónicas cuentan cómo la gente patinaba durante el invierno sobre las congeladas aguas del río Támesis de Londres o de los canales y ríos de Holanda.

Un grupo de científicos ha escrito en la revista Science cómo las alteraciones naturales en las condiciones de los océanos pudieron provocar estos cambios climáticos pasados. Las fluctuaciones en la luminosidad solar y la frecuencia de erupciones volcánicas, entre otras causas naturales, alteraron la actividad de "El Niño" y la "Oscilación del Atlántico Norte". Estos fenómenos climáticos son patrones dinámicos que pueden provocar cambios en los patrones de lluvia y sequía, o en la actividad de los huracanes, y son capaces de redistribuir el calor alrededor del globo, de manera que una zona se calienta y otra se enfría.

Los responsables del estudio descubrieron que al período de calentamiento inusual le sucedió otro mecanismo de retroalimentación que la ciencia conoce desde hace años como "el efecto de La Niña". Uno de los firmantes de la investigación, Michael Mann, de la Universidad Estatal de Pensylvania, EE.UU., explica que La Niña provoca temperaturas más frías de lo normal en las zonas tropicales del Pacífico central y del este y más secas en el desierto del sudoeste de los EE.UU.

Los investigadores reconstruyeron los modelos de la temperatura de la superficie terrestre durante estos dos intervalos históricos, un período de unos 1.500 años. La información recopilada en glaciares, anillos de los árboles y corales, entre otros elementos, les sirvió de muestra para observar qué cambios climáticos se produjeron durante esos años.


Aprender de los cambios climáticos pasados

Investigaciones como la publicada en Science podrían servir para afinar los modelos climáticos que el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) utiliza para predecir cómo se comportará el calentamiento global en los próximos años. La mayoría de ellos señala que la tierra responderá al efecto "El Niño". Tan solo unos pocos modelos recrean la dinámica del "efecto La Niña".

Manuel Vázquez Abeledo explica que los cambios climáticos históricos proporcionan una buena guía para entender qué ocurre en la actualidad. Pero que nadie piense que este conocimiento se podría utilizar para saber cuándo se producirán los siguientes. El experto del IAC recuerda que en la naturaleza no hay casi nada cíclico, porque la relación entre causa y efecto suele ser no-lineal e implica diferentes mecanismos de amplificación y/o amortiguamiento de la relación. "La cuestión no es el número de cambios climáticos que se han producido, algo que sería imposible de precisar, sino las frecuencias con que han ocurrido y las causas que los han originado", afirma Vázquez Abeledo.

Por su parte, el profesor Mann ha puntualizado que la respuesta del planeta a un cambio climático inducido por los gases de efecto invernadero podría ser más compleja que el calentamiento inducido sólo por fenómenos naturales. A este respecto, Vázquez Abeledo explica que la causa principal del calentamiento actual es clara: la rápida quema de combustibles fósiles por la actividad humana. Sus consecuencias sobre la civilización son todavía difíciles de estimar.

Al estudiar los cambios climáticos sucedidos en la historia de la tierra, los científicos cuentan con medidas directas sólo desde el siglo XIX. Para reconstruir el pasado climático se utilizan diversos indicadores que cambian según la escala de tiempo que se considere. Cuanto más se retroceda en el tiempo, más imprecisos serán tanto en su aspecto cuantitativo como en su resolución temporal.

Los científicos también saben que la tierra no es el único planeta con cambios climáticos. Cualquier planeta sufre alteraciones, en especial si tienen atmósfera. Las causas son similares a las que se producen en la tierra. El investigador del IAC indica que la principal diferencia es que los cambios climáticos terrestres no hubieran sido los mismos si no hubiera tenido vida.


Causas de los cambios climáticos en la historia de la tierra

En general, cualquier cambio en el clima terrestre está producido por diversos agentes externos:

-Cambios en la luminosidad solar.
-Cambios en la concentración de gases invernadero.
-Cambios en el albedo terrestre.
-Variabilidad interna del clima.


Las frecuencias con que ocurren pueden clasificarse en:

-Desde la formación de la tierra hasta la actualidad (enfriamiento global).
-De cientos de millones de años (actividad tectónica).
-De miles de años (cambios en la órbita de la tierra: las Glaciaciones del Cuaternario).
-De cientos a miles de años (variaciones en la actividad solar desde la última glaciación hasta
la revolución industrial).
-Décadas a pocos siglos (el actual, debido a la actividad humana).


Fuente: Alex Fernández Muerza